La ISO 9001 va a cambiar y la ingeniería debe estar preparada
La ISO 9001:2015 está a punto de ser sustituida. El proyecto final, denominado FDIS (Final Draft International Standard), ya ha superado la votación y la sexta edición ha entrado en la fase de publicación, prevista para septiembre de 2026.
El periodo de transición para las empresas certificadas todavía no ha comenzado. Los plazos y las reglas solo se conocerán después de la publicación. Aun así, el texto final ya permite identificar en qué aspectos se exigirá un mayor control de la calidad.
Qué cambia en la nueva edición
No se produce una ruptura con la versión de 2015. Se mantiene la estructura armonizada y las organizaciones que ya disponen de un Sistema de Gestión de la Calidad (SGC) no tendrán que reconstruirlo. La revisión aborda aspectos que todavía daban lugar a diferentes interpretaciones y exige evidencias más claras de que los controles se aplican en la actividad diaria.
En los apartados 5.1.1 y 7.3, la cultura de la calidad, los valores y el comportamiento ético adquieren mayor importancia. Para la dirección, esto significa asumir la responsabilidad de las decisiones que afectan a la conformidad del servicio, garantizar los recursos necesarios y dar autoridad a quienes deben rechazar una ejecución que no cumpla los criterios establecidos.
El apartado 6.1 diferencia con mayor claridad los riesgos y las oportunidades. Ya no será suficiente incluir ambos en una misma matriz y aplicarles los mismos métodos de evaluación y tratamiento. Los riesgos requieren medidas preventivas o acciones para reducir su impacto. Las oportunidades necesitan una decisión sobre el beneficio esperado y un seguimiento para comprobar si la mejora ha dado resultado.
Según los apartados 6.3 y 8.5.6, los cambios en el SGC y en las operaciones deberán evaluarse antes de su aplicación. Revisar un proyecto, cambiar de proveedor, sustituir un material o modificar un procedimiento de ejecución exige analizar las repercusiones, definir las responsabilidades y actualizar la documentación afectada.
El nuevo anexo A incorpora aclaraciones sobre la terminología y la intención de determinados requisitos. Esto debería reducir las diferencias de interpretación durante la implantación y las auditorías.
Qué implica para quienes están al frente de una obra
Quienes gestionan una obra conocen bien las situaciones en las que el control de calidad suele fallar: el proyecto cambia cuando el frente de trabajo ya está movilizado, el material especificado no llega, hay que sustituir a un proveedor o se modifica la secuencia de ejecución para recuperar el plazo.
En muchos casos, la solución técnica se define, pero deja un rastro documental incompleto. La aprobación queda en un intercambio de mensajes, el procedimiento sigue en una revisión anterior o el Plan de Inspección y Ensayos (PIE) no refleja el nuevo método de ejecución. La revisión pone el foco en todo ese recorrido entre la decisión y su ejecución.
Antes de autorizar el cambio, el registro debe indicar:
Por qué ha sido necesario el cambio y qué solución se ha aprobado.
Qué riesgos, documentos y criterios de inspección se han visto afectados.
Quién ha realizado la evaluación técnica y quién ha autorizado la ejecución.
Cómo se ha comunicado la información al equipo y cómo se ha verificado el resultado.
La actuación de la dirección también forma parte de esta cuestión. Firmar una inspección que no se ha presenciado, autorizar una fase con cuestiones pendientes o cerrar una no conformidad sin investigar su causa compromete la trazabilidad de los trabajos.

Qué se puede hacer antes de la publicación
La versión definitiva de la ISO 9001:2026 y las reglas de transición todavía no se han publicado. Por eso, no es adecuado modificar procedimientos, criterios de auditoría o documentos del Sistema de Gestión de la Calidad basándose únicamente en el FDIS.
Hasta entonces, lo recomendable es mantener los controles actuales, identificar dónde se pierde la trazabilidad y esperar al texto definitivo para realizar un análisis de diferencias. Los procedimientos y las auditorías deberán revisarse una vez confirmados los requisitos finales.




Comentarios